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Cómo hacer visagismo en el cabello Técnicas de peluquería

Cómo hacer visagismo en el cabello

La belleza, por norma general nos conduce a sensaciones de placer o sentimientos de bienestar y satisfacción. Es cierto que la belleza suele estar relacionada con un concepto muy abstracto ya que la percepción de si algo es bello o no, parece subjetiva, aunque existen opiniones que afirman lo contrario y confirman que es totalmente objetiva.

En cualquier caso, los peluqueros tenemos la destreza y habilidad para embellecer, resaltar y potenciar los rasgos estéticos de las personas, pero esto solo se consigue a través de un profundo análisis de todos los factores que influyen para alcanzar la armonía, equilibrio y personalidad de un look. Si algo tenemos claro, es que cada ser humano tiene unas características diferentes y por ello debemos tener una buena formación y utilizar correctamente las técnicas y herramientas.

¿Qué es el visagismo?

Gracias al estilista francés Claude Juillard que dedicó gran parte de su trayectoria profesional al estudio del rostro y a elevar al máximo el grado de satisfacción de los clientes, descubrimos el visagismo. Se trata de un comportamiento en nuestros hábitos de trabajo donde ideamos un estilo único para cada cliente en el salón de peluquería a través de un exhaustivo estudio de las facciones, los deseos del cliente y las tendencias de moda. Juillard diseñó además una herramienta que le permitía mostrar a los clientes cada detalle en la evolución del cambio de look eliminando por completo los momentos de inseguridad, nos referimos al espejo tridimensional. No te asustes, aunque es una valiosa herramienta de trabajo, no es imprescindible para aplicar la interesante técnica del visagismo. A continuación te contamos todo lo que debes saber para crear estilos acertados.

Técnicas de visagismo

El visagismo es una técnica de estudio estético basada en los parámetros de las bellas artes donde se tiene en cuenta la morfología del cráneo, las proporciones del rostro y otros detalles como volumen y altura del cuerpo o el tono de la piel y que a su vez, los profesionales del sector de peluquería y belleza, utilizamos para crear una propuesta acertada en cuanto al look que vamos a sugerir a un cliente.

Visagismo en el cabello

Las herramientas y productos que utilizamos en el salón de peluquería son muy variados dándonos la posibilidad de personalizar los estilos y afortunadamente evolucionan constantemente pero si hay una herramienta que debemos utilizar en todos los casos, con independencia de las características y necesidades de cada cliente, es la técnica de visagismo. Una vez realizado el diagnóstico y creada la propuesta, pondremos en marcha la creación del look a través del corte, el color y el peinado. Debemos realizar un estilo de corte acorde a los volúmenes que favorecen en cada caso y utilizar los colores para potenciar la propuesta, teniendo en cuenta que los tonos oscuros o de reflejo frío reducen visualmente el volumen creando sombreados y que las tonalidades claras o con reflejos cálidos aumentan e iluminan los volúmenes allá donde los necesitemos.

Guía para realizar un diagnóstico

Comenzaremos entablando una conversación tranquila y distendida con el cliente para obtener la mayor información posible sobre sus gustos, necesidades, sus hábitos de cuidado y mantenimiento en casa y su estilo de vida. Durante este tiempo, también descubriremos detalles sobre la personalidad del cliente y podremos observar con detenimiento las siguientes características que influirán directamente en nuestra decisión, teniendo en cuenta los siguientes aspectos estéticos.

Forma del cráneo

En este sentido, debemos observar la forma de los principales huesos que utilizamos como referencia para desarrollar los volúmenes del corte, es decir, frontal, parietal, temporal y occipital. Podemos encontrar por norma general tres tipos de cráneo:

  1. Cráneo equilibrado: Es ligeramente más ancho que alto y se adapta perfectamente a cualquier estilo de corte por su armonía.
  2. Cráneo plano alargado: Tiene excesivamente ancho el plano horizontal respecto a su altura y requiere volumen en la parte superior para compensar la diferencia de tamaño.
  3. Cráneo redondeado: Se considera muy igualado en altura y ancho y debemos rellenar de volumen la zona más baja de la nuca y el punto diagonal opuesto, es decir, la zona frontal superior.

También analizaremos el perfil teniendo en cuenta que es una forma de aportar equilibrio y armonía en el rostro. Consideramos tres tipos de perfil:

  1. Perfil normal: Este perfil presenta armonía en las tres zonas salientes del rostro y admite variedad de volúmenes y formas resultando siempre favorecedoras.
  2. Perfil cóncavo: Donde la barbilla y la frente sobresalen en relación a la nariz, en estos casos potenciaremos el volumen en la zona media y alta trasera y combinaremos con suaves flequillos.
  3. Perfil convexo: Se trata del perfil contrario al cóncavo, en este caso, la nariz suele ser el punto más saliente y visible a diferencia del mentón y la frente que se introducen en exceso. Podemos aplicar flequillos muy densos y tupidos.

Altura y volumen del cuerpo

Resulta un detalle importante para favorecer y en ocasiones difícil de analizar ya que las prendas de vestir pueden sugerir ideas equivocadas. Vamos a diferenciar la estatura y la complexión corporal:

  1. Estatura alta: Se aconsejan estilos de cabello largo y vaporosos en los laterales. Debemos evitar los volúmenes altos para crear visualmente mayor verticalidad.
  2. Estatura media: En estos casos podemos favorecer con medias melenas o cabellos semi cortos donde los volúmenes y longitudes no son desproporcionadas.
  3. Estatura baja: Idealmente aconsejaremos cabellos cortos, semi cortos o media melena sin superar la altura de los hombros. Si el rostro lo admite, podemos aplicar volumen en la parte alta del cráneo.
  4. Complexión fuerte o grande: Aconsejaremos medias que no superen la altura de los hombros o semi cortos y con volumen general.
  5. Complexión obesa: Debemos diseñar estilos con volumen y evitar efectos demasiado lisos y pegados.
  6. Complexión delgada: Admite casi cualquier longitud y estilo siempre que el volumen sea moderado y discreto y el cabello muy corto resulta muy armonioso en estos casos.
  7. Complexión fina: Aunque preferiblemente evitaremos melenas muy largas, el volumen debe ser reducido para no descompensar en relación al cuerpo.

Forma del rostro

Se analizan a través de la perspectiva frontal y se corrigen tomando como referencia las medidas de un rostro ovalado, ya que según los cánones de estéticos, está considerado como el representante de la belleza ideal. Analizamos las principales formas de óvalo diferentes y las recomendaciones más favorables:

  1. Rostro ovalado: Es un rostro muy femenino, equilibrado y está dispuesto a admitir cualquier estilo de corte. Debemos evitar volúmenes exagerados en la zona alta del cráneo para que no pierda sus proporciones.
  2. Rostro redondo: Son rostros principalmente anchos donde aconsejaremos longitudes semi cortas o cerca de las clavículas. Evitaremos melenas a la altura del maxilar y los volúmenes laterales elevando exclusivamente el cabello en zonas altas.
  3. Rostro cuadrado: De carácter anguloso y líneas anchas donde el contorno de la frente y la mandíbula es recta y muy marcada. En estos casos evitaremos estilos geométricos y flequillos rectos. Aconsejaremos volumen en la zona superior y podremos jugar con secciones sueltas o desfiladas para suavizar el contorno del rostro. -
  4. Rostro rectangular: En este caso la sensación de alargado es mayor y podemos reducirla visualmente a través de un flequillo abierto, un toque de volumen en la coronilla y algunos mechones o cierta longitud sobre el mentón.
  5. Rostro triángulo: Este rostro resulta desproporcionado ya que la mandíbula es ancha y progresivamente se ve más reducido hacia la sien. Podemos aumentar el volumen en los laterales de la frente y reducirlo ópticamente en el propio maxilar con estilos semi cortos.
  6. Rostro corazón: Es la forma contraria a la triangular, se manifiesta mayor amplitud en la frente hasta llegar a una barbilla pequeña y estrecha. Aconsejaremos direccionar el cabello hacia el rostro cubriendo parte de la frente y liberando la mandíbula. Un ligero volumen superior ayudará a compensar el rostro.
  7. Rostro diamante: Son rostros con pómulos muy salientes y marcados y necesitan rellenar volumen cerca de la barbilla a través de cortes que comienzan su desfilado en dicho punto.

Tipo de cabello

Uno de los aspectos que influyen en la comodidad diaria de nuestros clientes, es haber tenido en cuenta su tipo de cabello y el estado en el que se encuentra, por eso vamos a observar las características que los diferencian.

  1. Estructura: La estructura del cabello determina si se trata de una textura lisa, ondulada o rizada y encontramos las siguientes diferencias:
    1. Liso: Son finos y carentes de volumen, necesitan densidad y cuerpo a través de las técnicas de corte, la elección de los colores y productos texturizantes.
    2. Ondulado: La textura suave se manifiesta de medios hacia puntas y la raíz se mantiene lisa. Debemos crear líneas de volumen compensados entre las zonas altas y bajas del cráneo.
    3. Rizado: Su cutícula es mas rugosa y menos suave, por su volumen no está en contacto con el cuero cabelludo y es más seco. Necesita cuidados especiales para mantener la humedad interior y evitar el frizz.
  2. Porosidad: Debemos detectar en que estado se encuentra la salud del cabello y para ello es importante tocarlo en diferentes zonas del cráneo, observarás que existen diferencias. Los agentes externos como la contaminación, el aire, el sol o los procesos químicos, alteran la naturaleza del cabello y este hecho influye en el resultado del estilo que vamos a crear.
  3. Longitud: En ocasiones la longitud puede ser un condicionante a la hora de proponer un estilo. Debemos analizar si el punto de partida es el adecuado y en caso de no ser así, compartiremos con el cliente las modificaciones.
  4. Diámetro: El diámetro del cabello impacta directamente en las posibilidades de peinado, la duración del mismo siendo más frágil y quebradizo el cabello fino, más resistente y moldeable el cabello medio y con mayor riesgo de frizz y sequedad el cabello grueso.
  5. Dirección del crecimiento o remolinos: Tendremos en cuenta que podemos encontrar alteraciones de este tipo y que pueden estar en zonas que no son visibles a primera vista. Cuando encontramos remolinos podemos trabajar a favor de la dirección natural que plantea dicho crecimiento para evitar que el cliente sienta dificultades en sus hábitos de peinado.

Como ves, hay mucha información que recabar para desarrollar un buen diagnóstico y poner en marcha las técnicas de visagismo pero lo más importante es que adaptando tus conocimientos, podrás crear estilos totalmente personalizados y asegurar que tus clientes vivan una experiencia satisfactoria. A continuación, te invitamos a acceder a nuestras formaciones y cursos de peluquería, así como vídeos de paso a paso sobre técnicas de corte, color contouring, tipología de clientes y diagnóstico y muchos más contenidos que te ayudarán a sacar el máximo partido a la belleza que radica en cada persona que visita tu salón de peluquería.


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